Barandillear: significado y ejemplos

La palabra “barandillear” es un término que en el contexto de la jerga marítima antigua, se refiere a una serie de actividades o estados relacionados con la interacción constante y laboriosa con las barandillas de los barcos. Esta acción se asocia con los marineros que pasan horas manteniendo la estabilidad del barco en alta mar, utilizando las barandillas como soporte para su equilibrio o como herramienta para realizar diversas tareas. En un sentido más amplio y figurado, “barandillear” puede implicar un esfuerzo constante y tenaz para mantenerse estable en un entorno hostil o desafiante.

En su uso más restrictivo, la palabra evoca imágenes de marineros aferrados a las barandillas del navío, luchando contra las inclemencias del tiempo y las condiciones adversas del mar. Sin embargo, también tiene resonancias en el lenguaje coloquial contemporáneo para describir una situación de constante lucha o esfuerzo persistente para mantenerse a flote en circunstancias difíciles o peligrosas.

➤ Significado y ejemplos de Barandillear

  1. Realizar tareas de navegación mientras se apoya o se sostiene de las barandillas del barco. Ejemplo: El capitán no dejaba de barandillear durante la tormenta para asegurar la seguridad de los tripulantes.
  2. En un contexto figurado, luchar o esforzarse constantemente en un entorno hostil o desafiante. Ejemplo: A pesar de las dificultades económicas, Pedro continuaba barandillear para mantener su negocio a flote.
  3. El acto de mantener el equilibrio en la cubierta de un barco durante condiciones meteorológicas adversas, implicando una constante interacción física con las barandillas del navío. Ejemplo: Durante el temporal, los marineros estaban ocupados barandillear para evitar caer al mar.

➤ Origen etimológico de la palabra

El término “barandillear” tiene sus raíces en la palabra “barandilla”, derivada del latín “barra”, que significa barrera o travesaño, y “illa”, una partícula que indica pequeñez o adjetivación. La terminación “-ear” es un sufijo de acción y movimiento en español, típico en verbos que describen actividades recurrentes o continuas. Su evolución es notable en el contexto de la navegación marítima antigua, donde las barandillas eran elementos vitales para la seguridad y estabilidad a bordo. La incorporación del sufijo “-ear” da al término una connotación de acción continua y persistente, reflejando la naturaleza laboriosa y constante de las tareas relacionadas con las barandillas en el mar.

La evolución semántica de “barandillear” ha permitido su uso en un contexto más amplio y figurado, extendiéndose desde el entorno marítimo a describir situaciones de constante esfuerzo y lucha en diferentes contextos de la vida cotidiana. Este proceso de metáfora lingüística ha permitido que el término mantenga su relevancia y aplicabilidad, independientemente de la distancia temporal y espacial entre su origen y su uso actual.

➤ Barandillear en la RAE

La Real Academia Española no reconoce la palabra “barandillear” en sus diccionarios, lo que sugiere que es un término no estandarizado o en desuso. Sin embargo, su uso persistente en registros históricos y literarios marítimos puede sugerir un valor añadido para futuras ediciones, especialmente si se considera su relevancia histórica y su potencial para ilustrar aspectos de la vida marítima en el pasado. Su inclusión podría enriquecer la comprensión de la evolución del lenguaje y las prácticas marítimas históricas.

En algunos casos el diccionario de la Real Academia Española (RAE) recoge el significado de estas palabras o de otras muy similares. Lo puedes ver haciendo clic aquí.

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