Malandra: significado y ejemplos

La palabra “malandra” es comúnmente utilizada en el lenguaje coloquial, especialmente en países sudamericanos como Argentina y Brasil, para referirse a una persona, usualmente una mujer, que se dedica a actividades ilícitas y de mala reputación. Esta expresión evoca una imagen de una persona deshonesta y antipática, cuyas acciones van en contra de la norma y del bienestar social.

El término “malandra” se utiliza de manera frecuente en contextos donde se quieren denunciar o criticar actos o comportamientos que se consideran despreciables o inaceptables. Además, su uso puede variar según el país y la región, ya que en Brasil, por ejemplo, el significado se amplía para incluir a individuos que adoptan un estilo de vida bohemio y despreocupado, aunque no necesariamente delictivo.

➤ Significado y ejemplos de Malandra

  1. Persona, especialmente una mujer, que se dedica a cometer delitos o actos de maldad. Esta definición subraya el aspecto de la ilegalidad y la falta de moral. Ejemplo: El policía local había identificado a María como una malandra responsable de varios robos en la zona.
  2. Persona de hábitos y conducta reprochables, aunque no necesariamente delictiva. Aquí el énfasis está en la mala reputación y en el comportamiento cuestionable que la sociedad juzga negativamente. Ejemplo: La vecina era conocida en el barrio como una malandra por su constante desorden y comportamiento grosero.
  3. Persona que adopta un estilo de vida desenfadado, despreocupado y a menudo bohemio, característica que es más común en el contexto brasileño. En este caso, el término se asocia con un individuo que vive al margen de la sociedad convencional pero no necesariamente dentro de ella de manera ilegal. Ejemplo: El novelista describió a su personaje como un malandra, un joven que vive de su música y sus aventuras sin preocuparse por las convenciones sociales.

➤ Origen etimológico de la palabra

La palabra “malandra” tiene sus raíces en el italiano “malandro”, que a su vez evoluciona de “mal”, significando “malo”, y “andro”, una variante de “hombre”. El término se integró en el español sudamericano, donde se popularizó a través del lenguaje de la calle y del uso del lunfardo en Argentina. Su uso se ha extendido a través de la migración y las relaciones comerciales, llevando consigo una carga cultural y social que refleja las diferencias regionales en su significado y uso.

La evolución de “malandra” ha sido influenciada por las circunstancias históricas y sociales en los países donde se ha utilizado. Por ejemplo, en Brasil, la palabra ha adoptado connotaciones más amplias, incluyendo a individuos que adoptan un estilo de vida bohemio y despreocupado, lo cual refleja la diversidad cultural y social en la región.

➤ Malandra en la RAE

La Real Academia Española no ha incluido “malandra” en su diccionario actual, reflejando el hecho de que la palabra es más común en el lenguaje coloquial y regional que en el estándar oficial del idioma español.

En algunos casos el diccionario de la Real Academia Española (RAE) recoge el significado de estas palabras o de otras muy similares. Lo puedes ver haciendo clic aquí.

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